CREMOSO DE DURAZNO
Mitades de durazno en almíbar, suaves y jugosos, que se deshacen en la boca… Coronados con montañas de chantilly fresco, esponjoso y dulce, como una nube que acaricia tu paladar. Un contraste perfecto entre lo frutal y lo cremoso, tan irresistible, que el primer bocado no será suficiente. Ligero, elegante… y totalmente adictivo. ¿Antojo? Ya sabes qué pedir.
$ 14.000